No le tengo miedo al sida

Piensa en mi, anticonceptivos, anticonceptivos orales

El aumento de un 125% del VIH en los jóvenes entre 14 y 29 años puso en alerta a la sociedad médica de nuestro país y a Chile entre los países con un aumento explosivo del virus. Los expertos ya casi suplican que la población se realice anualmente el examen para detectarlo y que los jóvenes entiendan, de una vez, que el condón jamás se puede olvidar. “Es preocupante: la infección por VIH no es solo un problema biomédico, es también un indicador del comportamiento de la sociedad”, dicen los doctores.


El doctor Carlos Beltrán, infectólogo y presidente de la Corporación Sida Chile, recibe a diario a jóvenes menores de 24 años que, a pesar de saber de la existencia del VIH, se han contagiado por decidir tener relaciones sin condón.


“En el último quinquenio el número de casos nuevos de VIH en jóvenes entre 15 y 24 años ha aumentado en un 125%, o sea, a más del doble. Eso sitúa a Chile entre los países, no solo en la región, sino a nivel mundial, que muestran un crecimiento explosivo del virus a edades jóvenes y eso evidentemente es tremendamente preocupante porque la infección por VIH no es solo un problema biomédico, es también un indicador del comportamiento de la sociedad”, dice.


Cuando los jóvenes llegan a su consulta deben contestar tres preguntas: la primera es si tienen parejas esporádicas y casuales. “La respuesta es siempre sí. Hoy el sexo es parte del carrete. Si no enganchan con alguno(a) en el segundo baile para poder tener relaciones lo hacen con el amigo y, al día siguiente, si te he visto, no me acuerdo”, relata el especialista, quien asegura que, de acuerdo a su experiencia, el sexo dejó de estar vinculado con la afectividad.


La segunda pregunta es si el contagio es sexual o endovenoso. La mayoría es a través del sexo. Hoy prácticamente nadie debería contraer el virus a través de la sangre. Y la última consulta es si el contagio fue en el extranjero, porque el virus puede tener otras características.


LA RULETA RUSA DEL VIH


Desde el año 1996, con la aparición de la triterapia (trío de medicamentos que controlan el VIH), cambió la historia. La enfermedad se volvió solo crónica y no mortal y los jóvenes dejaron de tenerle miedo. “Yo llegué a tener dos pacientes que, al diagnosticarlos, no lo soportaron (uno de ellos casado) y se suicidaron. Los jóvenes no vivieron ese negro periodo y no sé si calificarlo como bueno o malo”, reflexiona el doctor Alejandro Afani, inmunólogo y director del Centro de VIH del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.


La desinformación en el tema del VIH cruza a toda la población chilena, pero para quienes deben atender a diario a los jóvenes que viven con el virus, lo que más les llama la atención –además del vacío de conocimiento– es el cambio de mentalidad. “Hoy los jóvenes solo piensan en el goce personal, no se hacen cargo de nada y el sexo se ha vuelto algo experimental. Da lo mismo si la relación es hombre con hombre (HSH) –lo que no significa que sea homosexual– o incluso hombre con trans (HST). Solo desean tener placer, no importa quién te lo dé”, reflexiona el doctor Beltrán.


En Chile se estima que existen 52 mil contagiados con VIH, el problema es que cerca del 50% no sabe que tiene el virus (25 mil personas) y circulan por el país inconscientes de que pueden estar ayudando a que la cifra siga en aumento.


“Solamente con saber que tiene la infección disminuye la transmisión. Por otro lado, al ser diagnosticadas, pueden empezar su tratamiento, lo que también tiene un beneficio en la propia persona. Mientras antes se empiece el tratamiento va a tener mejor sobrevida y va a hacer su vida normal”, dice el doctor Afani.


PAREJAS ABIERTAS


Para el mundo médico la falta de diagnóstico del VIH es tanto o más relevante que el utilizar preservativo. Hoy en el mundo heterosexual, según cifras del Injuv, el uso del condón en los jóvenes ha aumentado un 35%, pero aún no es suficiente. “Es que sin gorrito no hay fiesta”, le contestó una jovencita a su ginecóloga, la doctora Pamela Oyarzún, jefa de la Unidad de Adolescencia de Clínica Alemana. “Me sentí aliviada al escucharla. Ojalá todos pensaran lo mismo. Están más conscientes, pero igual no lo usan tanto”, recalca la profesional.


En general los jóvenes de clase más acomodada tienen mayor información, son instruidos por los padres, especialmente para prevenir el embarazo, pero poco les hablan del VIH, o enfermedades como el virus del papiloma o la hepatitis B y C. Su mayor preocupación sigue siendo que las niñas no tengan una guagua.


El problema se da en quienes no tienen control de su cuerpo. El alcohol y las drogas son malos compañeros en una noche de carrete para los jóvenes entre 15 y 24 años, especialmente en las mujeres. “Doctor, no me acuerdo lo que hice, no sé lo que hice anoche”, relata el doctor Afani, quien ha recibido pacientes que han adquirido el VIH después de una jornada donde borraron su mente y desataron su cuerpo.


“Por mucho que se diga que la tasa de uso de preservativo ha crecido, el aumento de la epidemia en este grupo etario demuestra que como política pública no ha dado resultado”, recalca el doctor Beltrán.

 

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Fuente: Revista Paula. Disponible en www.paula.cl/reportajes-y-entrevistas/no-le-miedo-al-sida